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Lácteos

productos lacteos alpina

La Leche es un producto natural con un alto valor nutricional, es de origen animal y aporta principalmente proteínas, carbohidratos y grasa. Contiene calcio y fósforo encargados de la salud ósea y vitaminas como  A, D, B1 y B2, las cuales favorecen los procesos de visón, fijación de calcio en los huesos e integridad del sistema nervioso.

 

Todos estos nutrientes pueden ser consumidos en la leche o en sus derivados, es decir, aquellos que tienen como base la leche. Entre los principales lácteos encontramos: bebidas fermentadas como Kumis o yogurt, quesos, crema de leche, avena, y dulces o postres como el flan, el arequipe y el Alpinette.

 

Los lácteos, es decir la leche y sus derivados, ocupan un lugar muy importante en la alimentación diaria del ser humano y, en Ecuador, se promueve su consumo por lo menos una vez al día por su aporte de proteínas y calcio encargados del crecimiento de huesos, dientes y tejidos.

 

Sus nutrientes forman parte de un grupo de alimentos indispensables en el desayuno y pueden ser incluidos en los refrigerios, ya sea en la mañana o en la tarde. En niños y adolescentes, el consumo de lácteos es muy importante para garantizar una adecuada formación de masa ósea y para prevenir enfermedades como la osteoporosis en la edad adulta. En los adultos y adultos mayores se recomienda el consumo de lácteos con bajo contenido de grasa.

 

Los Lácteos aportan cantidades variables de nutrientes naturales de la leche según el proceso de elaboración. En el caso de los quesos, su concentración de nutrientes es mayor por la separación de las partes sólidas de la leche. En otros derivados la adición de otros alimentos o sustancias puede aumentar el aporte de calorías o  de nutrientes.

 

Los productos lácteos en su proceso de elaboración, son llevados a altas temperaturas para eliminar cualquier microorganismo que pueda alterar el alimento o que genere riesgo para la salud del ser humano, deben tener ciertas condiciones de almacenamiento para su conservación y mantenerse a temperaturas indicadas para preservar la vida útil del alimento y evitar la alteración o calidad del producto.