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Parmesano Alpina

El queso parmesano es producto de la coagulación de leche de vaca semidescremada, llevado a un proceso de cocción para la separación del líquido y de las partes sólidas de la leche. Posteriormente el cuajo es llevado a un proceso de maduración para completar la elaboración y para que adquiera sus características de sabor textura y olor.

 

Es un queso duro, semigraso y maduro, de aspecto granuloso y fácil de rallar que en su proceso de maduración  forma una corteza que varia de color amarillo a marrón y su sabor es ligeramente picante.

 

Se encuentra disponible en presentaciones en bloque de 2.500g y 3.000g y rallado de 40g, 100g, 250g y 500g.

 

El queso Parmesano es un alimento lácteo con alto valor nutricional. Su dureza se debe a que ha perdido mayor contenido de agua y por lo tanto tiene una mayor concentración de los nutrientes propios de la leche, necesarios en una alimentación saludable y variada para el adecuado mantenimiento de huesos, dientes y tejidos sanos.

 

El parmesano contiene proteínas encargadas de la formación, así como el mantenimiento de músculos y tejidos en el cuerpo. Por ser de origen animal, la proteína del queso tiene un mayor contenido de aminoácidos esenciales y son mejor utilizadas por el cuerpo. Esta proteína es comparable a la que aportan las carnes, pescados y huevos.

 

Este queso contiene grasas que proporcionan energía, ayudan a mantener la temperatura corporal, favorecen la absorción y aprovechamiento de vitaminas liposolubles como la A y D.

 

La vitamina A es muy importante en los procesos de visión, especialmente visión nocturna y la vitamina D tiene como función favorecer la absorción del calcio a nivel intestinal, permitiendo una adecuada fijación del calcio en los huesos.

 

Los quesos contienen cantidades pequeñas de lactosa la cual es conocida como el azúcar de la leche, pero debido a que parte de la lactosa se ha perdido durante su proceso de elaboración por ser soluble en agua, este queso tiene cantidades muy bajas de lactosa.

 

El Parmesano contiene calcio y fósforo, minerales que trabajan de manera conjunta en la formación, remodelación y mantenimiento de huesos y dientes sanos. El calcio también cumple otras funciones importantes a nivel de contracción muscular y coagulación sanguínea. El fósforo por su parte interviene en la adecuada utilización de carbohidratos, proteínas y grasas provenientes de la alimentación y necesarias en la transformación de estos nutrientes en energía.

 

Por otro lado, el queso parmesano contiene sodio, micronutriente que, al consumirlo en cantidades moderadas, ayuda al cuerpo a controlar la presión arterial y a mantener el volumen de la sangre. Además es necesario para que los músculos y los nervios funcionen adecuadamente.

 

El queso parmesano es ampliamente utilizado ya sea en trozos o rallado, es ideal para usar rallado sobre ensaladas, pastas o cualquier preparación o para maridar con diferentes tipos de vino cuando está en trozos.